El inicio de una pasión
Siempre me he preguntado por qué las personas tenemos la intensa necesidad de llamar la atención. Creo que en este mundo superpoblado está mal visto ser uno más. Tenemos la urgencia de encontrar el camino que nos diferencie de los demás porque, en caso contrario, nos dominará la sensación de llevar una vida vacía, una existencia sin sentido.
En mi caso concreto he de reconocer que siempre me ha gustado condimentar mis palabras con cierto aire de misticismo hiperbolado. Al principio pensaba que este comportamiento, casi patológico, no era más que una forma muy particular de entender la vida. Proyectaba con el pensamiento el hecho de que cada uno tiene su propia realidad, que transforma a su antojo, en busca de una fantasía que le hiciera encontrar cierta plenitud. Poco a poco entendí que mi objetivo era mucho más llano y vulgar: la manipulación.
¿Alguna vez han tenido la sensación de controlar un auditorio y ver reflejado en sus ojos un destello de ilusión e inspiración? Yo he tenido esa suerte. El problema llega cuando pasan los días y el tiempo demuestra que esas sensaciones no son más que vagos destellos, que se difuminan en el camino si no se alimentan con ciertas dosis de realidad.
Así que mis muy queridos nuevos amigos... Nunca duden de que no hay nada más grande que ser auténtico. Porque... Siempre será mejor convertirse en un pobre ordinario, que engañar con la vaga ilusión de lo que nunca serás.
Bienvenidos al blog de Ignacio Poch Fuentes.


